Categoría: Horror al Pecado

  • Horror al Pecado

    “En una ocasión presidía Franco un banquete dado a políticos, diplomáticos y otros invitados de relieve. Como sucede en estos casos, se fue animando la conversación y el bullicio de los comensales. Sólo uno permanecía en silencio: nuestro Caudillo. El capellán, que estaba a su lado, pretendió darle conversación, pero sin resultado. Por segunda vez repite su intento, pero Franco calla. Tal vez por aquello de que a la tercera va la vencida, insistió de nuevo: “Excelencia, me parece que está preocupado, ¿es uqe hay algún problema grave en el gobierno? –No, no es eso. ¿Pues, entonces? Es que estaba pensando, respondió Franco, cómo es posible que no teniendo seguro ni un solo minuto de vida, pueda haber quien sea capaz de estar en pecado mortal  un solo minuto”. Es posible que Franco supiere algo muy concreto de alguno de os comensales. O es posible que le llevase a esa reflexión la idea general del pecado por algún caso concreto conocido, independientemente del banquete en que participaba”.

    FFCE, 109, nota 16