Fidelidad a la Iglesia

SOBRE LA RELACIÓN IGLESIA-ESTADO

Franco inicialmente manifestó su postura: “el estado nuevo sin ser confesional (…) respetará la religión de la mayoría del pueblo español, sin que esto suponga intromisión de ninguna potestad dentro del Estado” (M.L. Rodríguez AISA, El cardenal Gomá y la guerra de España. Aspectos de la gestión pública del Primado (1936-1939). CSIC, Madrid, 1981, p. 58).

Luego obedeció a la Jerarquía.

Años más tarde se consultó a la Jerarquía un nuevo programa de libertad religiosa, como exigencia de la ayuda material de EEUU. Volvió a obedecer a la Jerarquía y mantuvo la confesionalidad.

Después del Concilio Vaticano II, cuando ya no se necesitaba la ayuda militar, hubo de adaptarse a las enseñanzas del Concilio y adaptar la legislación española a la libertad religiosa. 

FFCE, 36-37