“Franco en aquella época -1907- era aparentemente uno más del sector, bastante numeroso, por cierto, de jóvenes piadosos que había en la promoción. Sin embargo, recuerdo algún detalle, aunque entonces no le atribuyéramos ninguna importancia, por el cual se puede afirmar que descollaba. Este consistía en que, cuando salíamos los cadetes a paseare en grupos por las calles de Toledo y pasábamos junto al la catedral, él solía invitar a los que le acompañábamos a entrar para rezar una salve a la Virgen del Sagrario. Y yo creo que este es un dato muy revelador”
(testimonio de Damián, tío de José María de Oriol y Urquijo, “galonista” de Franco cuando ambos coincidieron de cadetes en el Alcázar de Toledo)
FHCG, 22
[11.06.10, adorador nocturno]